El levantamiento de las restricciones en los entrenamientos por parte del Gobierno Vasco ha provocado una reacción desigual en los equipos alaveses.
Mientras una importante mayoría de los vascos estábamos pendientes de la apertura de la hostelería o la relajación de la movilidad un grupo minoritario estaba esperando noticias sobre la posibilidad de volver a los entrenamientos de los equipos de categorías provinciales. Conocida las condiciones la reacciones han sido desiguales.
En la capital vitoriana, pendientes de la autorización del ayuntamiento en el caso de los campos municipales, perfilan la vuelta a la rutina de entrenamientos. La mayoría de los clubes (Zaramaga, Lakua, Abetxuko, Ipar Arriaga, Aranbizkarra, Tozuga o Iru-Bat) comenzarán a lo largo de la semana las sesiones adaptando los horarios por el toque de queda, pero otros como el Lakua-Arriaga todavía no lo contemplan. El San Prudencio, por su parte, comenzará solo con sus equipos cadetes y juveniles, dejando en la nevera a los conjuntos regionales. El San Viator, al contar con campo de su propiedad, ha planificado la vuelta con mayor margen de tiempo para esta semana
Fuera de Vitoria-Gasteiz, en el valle de Aiala, el Amurrio comenzará mañana en Basarte con la idea de realizar una minipretemporada para poner a tono a los jugadores. El Giltzarrapo, por su parte, se plantea dos alternativas cara a esta vuelta: física, si el comienzo de competición es en breve, o táctica, si el reinicio de la liga se retrasa. El Llodio el Altzarrate inicia hoy los entrenamientos.
En la Llanada el Alipendi iniciará esta semana los entrenamientos planteando un pretemporada corta, mientras que en Arrate ha comenzado entre ayer y hoy las sesiones preparatorias los equipos federados del Nanclares, a excepción del femenino, ya que la mayoría de jugadores son de Miranda de Ebro y no pueden acceder a la CAV.
