El artículo de opinión de hoy lo firma Iván Ruíz de Eguilaz, responsable de Cantera Alavés, para hablar del trabajo realizado en Ibaia.
Ibaia está de dulce. Hace no tanto tiempo el Alavés no contaba con un equipo en categoría de plata, un segundo filial en tercera o los equipos juveniles y cadetes en sus máximas categorías.
La estructura cobra relevancia cuando se ve el paso de seis jugadores del San Ignacio al B, dos de los cuales han sido pichichis en pretemporada y han dado la primera victoria al equipo. Cuatro del Juvenil directamente al B. Seis jugadores del Juvenil al San Ignacio. Pero, además, en un momento clave de la temporada pasada, cinco jugadores del filial formaron parte de la dinámica y disputando partidos importantes con el primer equipo.
La visión externa de la academia también es notable. Marino Illescas, jugador destacado del Sevilla Juvenil decidió dejar Sevilla y fichar por el Miniglorias destacando que el Alavés es un club que está apostando por los jóvenes.
La red de ojeadores sigue creciendo con 9-10 personas por el país más 3-4 en las oficinas. Así como la red de formadores, técnicos… La guinda, como no puede ser de otra forma, será, tras la compra anunciada de los terrenos anexos, la ampliación de Ibaia que dote por fin de una ciudad deportiva acorde a la calidad de la estructura. Solo es cuestión de tiempo.
Óscar Garro, en un desayuno con periodistas, destacaba dos cuestiones que no son menores para entender el funcionamiento de Ibaia. El primero es que se prima la formación permitiendo que los jugadores compitan en categorías superiores a su edad por encima de los resultados deportivos de estos equipos. La segunda es la formación de personas basada en valores. Este último punto no es menor visto el desgraciado caso de Jeremy Wisten.
El lunar, sin embargo, y sin caer en localismos o provincianismos, es el amplio número de equipos de la ciudad que mantienen con acuerdos externos y la escasez de jugadores de la provincia en el filial. Ambas cuestiones requieren de tiempo y trabajo, y los resultados no se pueden ver en dos días. En un sistema donde debe primar el mérito, pero donde se debe de notar la mejora de la formación y competición para que más chicos tanto de fuera como de casa lleguen desde abajo al primer equipo.
Iván Ruíz de Eguilaz
