Tras tres temporadas en las categorías inferiores del Alavés Javi Pérez abandona Ibaia y visita el blog para analizar su etapa albiazul, su futuro,...
- Lo primero Javi, ¿qué tal estamos?
- Hola, bien, por suerte no nos ha afectado o tocado de cerca ninguna desgracia con esto del Covid-19 en mi círculo. Adaptándonos día a día a la realidad que nos está tocando vivir, disfrutando de estas semanas de desconexión y con muchas ganas de poder volver a entrenar.
- ¿Cómo evalúas la temporada recién finalizada?
- Es difícil tener una evaluación de la misma cuando no hemos recibido las calificaciones. En una sociedad donde prima el resultado y la competitividad, con todo esto que ha pasado del Covid, nos hemos quedado sin nuestras “notas” de final de curso para agarrarnos a un dato objetivo que evalúe nuestra temporada. Podríamos decir que, ha sido una temporada muy extraña, marcada por estos últimos meses de confinamiento sin posibilidad de entrenar ni de competir. Nos ha tocado reinventarnos tanto a nivel individual cada uno en casa como a nivel laboral para poder aprovechar este tiempo. Ahí creo que sí que hemos tenido posibilidad de crecimiento con los chavales, el hecho de enfocar el entrenamiento a las circunstancias que nos estaba tocando vivir. Y poder ver la predisposición que tenían para pese a todo seguir vinculados a nosotros como entrenadores y al entrenamiento. Es por ello que en nuestro caso estamos muy satisfechos. Antes de que ocurriera el tema del Covid, llevábamos una muy buena dinámica con los chicos del San Ignacio y teníamos mucha ilusión por realizar un final de temporada bueno para mantener opciones de play off, si bien no es un objetivo marcado por el club, era un aliciente para los chavales. Con lo que nos queda un sabor agridulce pero como te he dicho anteriormente, el confinamiento nos ha venido a reforzar la idea de grupo, de trabajo y sacrificio de estos chicos durante todo el año pese a las circunstancias, así que estamos muy contentos.
- ¿Cuál ha sido el mejor momento del año? ¿Y el peor?
- Siento ser reiterativo pero como te he dicho anteriormente destacaría la manera de seguir entrenándose, cuidándose y manteniendo el contacto diario, donde los chavales ha demostrado una profesionalidad no acorde a su edad, muy comprometidos durante estos meses de confinamiento, con lo que pese a ser un momento difícil lo destacaría como uno de los mejores aspectos que nos deja esta extraña temporada.
- Trabajas con las categorías inferiores, ¿qué apartado es más difícil de trabajar la parte física o mental?
- Bueno, no me gusta fraccionar o separar los diferentes aspectos que componen el fútbol, el juego, que es un todo. Todo influye, todo es importante y todo se trabaja a la vez, o se debería. Cuando planteo una determinada tarea para realizar con los porteros no pienso en estar trabajando solo lo físico, lo táctico o lo psicológico. Sino que planteo situaciones simuladas de juego que el portero se puede encontrar en competición y a partir de ahí se van a producir muchas cosas que van a exigir al portero tanto a nivel técnico, táctico, físico, psicológico… pero que van a venir determinadas en gran parte por como tú orientes ese tarea con tus ejecuciones, tus feedbacks, tus preguntas… y donde tu pongas el foco en donde quieres incidir. Sin duda alguna lo más difícil de controlar es el estado mental o mejor dicho emocional que el jugador/portero tenga porque es cambiante y depende de tantas cosas (desde si viene a entrenar tras haber tenido un problema con su novia/madre… hasta de si ve que las 4 primeras acciones del entreno han acabado en gol y se frusta…), pero es lo bonito de trabajar con personas, y ahí radica nuestra labor como entrenadores, en saber identificar esas “cositas” para conducir y reconducir el entreno sobre lo que teníamos planteado. A nivel condicional siempre será más fácil (aunque complicado) poder plasmar en el entreno lo que teníamos planteado de antemano.
"Me gusta considerarme un entrenador de fútbol, especialista en el puesto del portero"
- Tras una amplia carrera deportiva aportaste por ser entrenador de porteros, ¿por qué decidiste serlo?
- Bueno digamos nos que no aposté por ser entrenador de porteros, sino por ser entrenador. A la par que trabajaba como profesor y como coordinador del fútbol en base en Haro me fui formando como entrenador de fútbol sacándome los diferentes niveles. Si bien es cierto que el hecho de que haya ejercido como portero toda mi carrera deportiva en activo provocó o me ayudó a que cuando el Dep. Alavés necesitaba de la figura de un EDP en el club para su fútbol base se fijara en mí. Y tras 3 temporadas en el club haya adquirido ese rol, pero me gusta considerarme un entrenador de fútbol, especialista en el puesto del portero, y todo lo que ello conlleva.
- Para ser entrenador de porteros, ¿qué cualidades debes tenerse?
- Debe ser una persona empática, saber ponerse constantemente en el lugar del otro, un guía, que tenga implicación en el aprendizaje de sus porteros, alejado del yo en post del nosotros, de escucha activa, que sienta remordimiento cuando su portero no este en su mejor nivel para crear un clima de desarrollo personal. Con una gran capacidad de adaptabilidad y de improvisación ante cambios de última hora (campo, tiempo, nº de jugadores/porteros).
- ¿El papel de entrenador de porteros ha ganado importancia en los últimos años?
- Esta claro, es evidente, y todavía debería de dar un paso más. Todavía hay entrenadores, jugadores, aficionados, periodistas, gente del mundo en general que nos ven como “un tira pelotas”, y no, debemos tener los mismos conocimientos de fútbol, o incluso más si me apuras, que los 1º entrenadores, porque a mayores debemos controlar un puesto específico, pero debemos saber que ocurre en el resto del campo para poder dotar de mayores recursos a ese jugador específico (portero). Creo que el futuro del fútbol en lo que a staff técnico se refiere va a estar ahí, en que cada posición del campo disponga de un entrenador especialista que se preocupe por las necesidades de esos jugadores del puesto, para luego poner todo a servicio del 1º entrenador y del equipo.
"Es una pena que no exista un equipo consolidad de la provincia en 3ª"
- Además del fútbol, ¿a qué te dedicas?
- Me dedico única y exclusivamente al fútbol, hasta este 30 de junio como entrenador en la estructura del Deportivo Alavés, compaginándolo como coordinador de un campus de fútbol en mi localidad, Haro (La Rioja). No obstante, soy licenciado en Historia y profesor de la misma especialidad en colegios privados y concertados, lo que pasa que a día de hoy me dedico a mi gran pasión, el fútbol.
- En general, ¿cómo es el nivel del fútbol alavés en tu opinión?
- No tengo mucho bagaje en el fútbol alavés puesto que he ejercido toda mi carrera deportiva como jugador en La Rioja. De mi experiencia estás dos últimas temporadas en 3ª División con el San Ignacio te podría decir que a nivel individual existen jugadores en Álava de gran nivel y que me han sorprendido gratamente, y es una pena que no exista un equipo consolidad de la provincia en 3ª donde poder tener un equipo competitivo (fuera parte de filiales como el San Ignacio). Es por ello que deben verse obligados a salir fuera, como es el caso de Haro que por tradición siempre se ha nutrido de jugadores alaveses.
- Existe la sensación, en comparación con Bizkaia o La Rioja, que los medios tradicionales de Álava no prestar suficiente atención al fútbol regional y sus categorías inferiores, ¿compartes está sensación?
- No sabría decirte. De dónde vengo, de La Rioja, el foco mediático es 2B donde están los equipos más potentes y de Logroño (la capital) principalmente, y se sigue de cerca también la 3ª, pero la Regional está prácticamente abandonada. Imagino que por masa social, clubes, capital etc. puede ocurrir algo semejante en Álava. Si es cierto que a través de blogs, páginas, webs… cómo está se consigue poner un poco el foco en el fútbol más amateur, así que mi enhorabuena por ello.
