El fútbol alavés no es ajeno a la crisis sanitaria global debido al coronavirus y ha quedado en gran parte paralizado.
En un año donde los Juegos Olímpicos de Tokio, la Eurocopa o las elecciones a la RFEF iban a ocupar los titulares deportivos se ha colado inesperadamente un virus que ha dado un vuelco al calendario deportivo. Álava no ha sido ajeno al terremoto del Coronavirus.
A la suspensión de los compromisos de las categorías escolares siguió el deseo de clubes como el San Prudencio o Marianistas de aplazar sus encuentros para este fin de semana. Finalmente, la decisión del ayuntamiento en la mañana de ayer de clausurar todos los recintos deportivos municipales provocó que la Federación optase por suspender todas las competiciones territoriales entre ellas la Primera Regional y Preferente.
Además clubes como el Lakua y el Zaramaga anunciaron el cierre de sus oficinas.
Para las competiciones de ámbito autonómico o nacional la situación queda en el aire ya que el Ariznabarra no podría disputar sus encuentros como local debido al cierre municipal, mientras que el San Ignacio o Alavés B deberían disfrutar si se encuentra esa puerta cerrada en las instalaciones de Ibaia fe propiedad privada. En Oion no se ha suspendido la competición federada por el momento.
Para las competiciones de ámbito autonómico o nacional la situación queda en el aire ya que el Ariznabarra no podría disputar sus encuentros como local debido al cierre municipal, mientras que el San Ignacio o Alavés B deberían disfrutar si se encuentra esa puerta cerrada en las instalaciones de Ibaia fe propiedad privada. En Oion no se ha suspendido la competición federada por el momento.
